La Quiaca es una ciudad que, al observar el mapa de Argentina se encuentra en el punto mas norte del país, justo en el limite con Bolivia a 3442 m.s.n.m en la puna Jujeña.
Esta región ha sido testigo de una rica cultura milenaria que aun hoy se puede observar en sus casas de adobe, en la vestimenta de su gente, de sus festivales, comida y forma de vida de cada pueblo.
Desde la terminal de buses se llega caminando a la frontera, son unas 5 cuadras y por lo que pude ver no es peligroso.

Mi motivo no solo era sacarme una foto en el cartel con la distancia que me separaba del fin del mundo Sacando la lengua, sino era hacer compras en Villazón, la ciudad Boliviana al otro lado de la frontera. En todo Jujuy me dijeron que todas las artesanías que revenden en Purmamarca, Tilcara, Humahuaca, etc. las compran en Villazón, por ser mas económico.

La Quiaca es principalmente una ciudad de paso y de gran intercambio comercial, pero que si tenes tiempo podes visitar el Mercado Municipal, la iglesia del perpetuo Socorro y en octubre se realiza la Feria del Trueque que es el encuentro de distintas poblaciones donde intercambian sus productos como ser lana, carne, artesanías, cueros, y en donde se pueden disfrutar de comidas y bailes regionales.
Recomiendo visitar el pueblo de Yavi, a unos 16 kilómetros.Guiño

UN DIA EN BOLIVIA

Llegué al mediodía a migraciones y pude ver como en fila iban desde Argentina a Bolivia con unos carros tipo carretilla por al lado de unas vías de tren abandonadas, para luego volver con los mismos llenos de mercaderías (ropa, calzado, artesanías, etc) sin ningún control policial de ese lado.
Como yo solo iba a pasear y volvería a la tarde no pase a sellar mi pasaporte ni a mostrar documento. Digamos que pasé como “pancho por mi casa”, smilegreen tratando de seguir a un par de personas del lugar.
Una vez en Bolivia, recorrí como 1 km los puestitos en las calles que vendían de todo, desde artículos electrónicos, hojas de coca, artesanías, ropa, comida, etc.
También recorrí el mercado municipal y unas galerías. Para ser honesta no se veía muy higiénico, la carne estaba al aire libre y hacía bastante calor, el olor se mezclaba con el olor de las especies que vendían en los alrededores. Los puestitos de comida de la calle tampoco me daban mucha confianza. Ya había escuchado criticas sobre no comer nada en las calles de Bolivia.

SOUVENIR

La plaza me pareció bonita, era limpia y se veían muchos viajeros que pasaban (seguramente para tomar el tren a Oruro para luego ir al Salar de Uyuni), el ambiente era familiar, había césped, allí estuve un par de horas descansando de mi tour de compras.

El tipo de cambio era de $1 Arg = 1 boliviano (finales de Diciembre 2012). Claro que las cosas son mas baratas en Bolivia. Y no intentes regatear, todos los puestitos venden casi lo mismo y tienen el mismo precio!!! Pero me di cuenta que es su trabajo y ¿por que regatear?, a nadie nos gusta que nos paguen menos por nuestro trabajo, no? Aunque tambien es cierto que en muchos lugares regatear es parte del negocio. No en este caso.Rolling  eyes
Al final solo compré un par de artesanías como un mate, un bolsito típico (los que tienen muchos colores), los sweater de lana también típico, algunos imanes de llama que me parecieron muy simpático (animal típico del norte), pares de medias (o zoquetes), que eran una ganga, entre otros.
Crucé de nuevo hacia Argentina y la fila era muy larga para aquellos que tenían que sellar pasaporte para pasar a Bolivia y estaban justo en el limite de cierre, por lo que algunos corrían (alrededor de las 19:30hs).
Alli nuevamente me encontré con un viajero que habia conocido en Iruya. Es muy común cruzarse con los mismos y/u otros todo el tiempo ya que prácticamente todos hacen el mismo itinerario.
A mi regreso, y esperando el bus en la terminal, se podía ver a las señoras con por lo menos cinco bolsas gigantes, cada una. El colectivo estuvo casi una hora cargando todo, y yo solo tenia mi mochila, que rogaba que no se quedara afuera. Allí comprobé lo que me habian dicho: todos van a Bolivia a hacer “shopping”.
Ese fue el punto mas alto al que llegué en este viaje por el norte de Argentina, era hora de comenzar a bajar hacia mi ciudad. Antes haciendo varias paradas como ser en Salta y en Dique Cabra Corral.
OTROS DATOS
  • Los lugareños comen “hojas de coca” para “no apunarse”. Avergonzado Apunarse quiere decir sufrir el mal de altura, que consiste en dolores de cabeza, descomposturas estomacales, etc. Por eso van a observar a casi todos, con una bolsita en la mano, masticando todo el dia, un poco de esta hoja. Para no sufrirlo es recomendable tomar mucha agua y hacer movimientos lentos.

Written by Lore Pilq

TRAVEL BLOGGER FROM BARILOCHE - ARGENTINA.

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