Después de hacer escala en la ciudad de Salta y San Salvador de Jujuy, (4 horas en total) llegue por la tarde a Purmamarca, en la provincia de Jujuy, Argentina.

El camino por el cual se llega es la RN 9 totalmente asfaltado, y es todo en ascenso, hasta se atraviesa una cuesta, alli los autos y micros lo transitan en forma tranquila. El paisaje es totalmente hermoso.

Purmamarca es un pintoresco pueblito muy tranquilo, y que conserva las raices de la historia, famoso por el Cerro de los Siete colores. Pertenece a la región de la Quebrada de Humahuaca declarada Patrimonio de la Humanidad  por la UNESCO en el año 2003, y se encuentra ubicada por encima de los 2000 msnm.
Su nombre que en la lengua Aimara significa “Pueblo de la Tierra Virgen”.
El punto de referencia es la plaza, el lugar donde terminan el recorrido los buses está a una cuadra y media. La oficina de turismo se encuentra en una de sus esquinas.

Como no tenia hospedaje fui a consultar. Me recomendaron uno a una cuadra y media de ahi, asi que fui, alli tenia toda la habitación de 6 camas para mi sola!! y por $40. Generalmente los precios son así en todo el norte, lo que significa una zona muy económica para los viajeros.

En la plaza se encuentran los puestitos de artesanías, sus calles un poco empinadas, la iglesia que data del año 1648. Todo eso lo recorres en 1 hora como mucho. Nos sentamos en la plaza  a seguir hablando, me contó que estudiaba en la capital de la provincia, pero que vivía de la agricultura en la montaña con su familia y ella “bajaba” porque le gustaba estudiar y ademas sus amigas estaban en la ciudad, entre otras cosas. Ademas recuerdo que me dijo que el turismo ayudó mucho para su vida, y también para la zona, no solo por los viajeros y turistas que vienen dia a dia, sino que por ejemplo cuando comenzó a pasar el Rally Dakar por allí, todos comenzaron a poner sus puestos de comidas, al igual que en los carnavales y otras festividades. En la terminal de SS de Jujuy había conocido a una chica lugareña que vivía en las montañas (asi me dijo), y con la que viajé en el bus, pero que tenia que esperar a que una camioneta saliera al otro dia hacia su hogar. Es por eso que con ella recorrí este mágico pueblito. smilegreen

Dimos otro paseo. Pasamos por los mismos lugares como 3 veces jaja. Recorriendo esas callecitas de piedras y tierra, admirando las casas de barro, a los lugareños comiendo hojas de coca, todo el tiempo pareciera detenerse mientras caía la tarde.
Volvimos a la plaza y tenia ganas de comprame alguna artesanía en los puestitos de la plaza, como ser ponchos, bolsos, tapices, gorros de lana de vicuña y llama, llaveritos, frasquitos con arena de siete colores, instrumentos, etc. Como yo iba a ir a Bolivia me recomendaron que comprara allá que es mucho mas barato. Pero si ustedes no van a Bolivia, les recomiendo que compren sus recuerdos en Purmamarca ya que son los puestos de artesanias mas completos y pintorescos de toda la Quebrada.

Se hizo de noche, y fuimos a comer unas empanadas en un local enfrente a la parada de los colectivos. Me llevé un lindo recuerdo de ella, que por cierto no recuerdo el nombre!! (me pasa siempre con los nombres de personas, de hosteles y cosas así… Chocado)

Al día siguiente, fui a observar desde mas cerca el Cerro de los Siete Colores (se puede ver desde todo el pueblo) pero desde el Cerro Porito a unas pocas cuadras de la plaza y con un ascenso de 100 metros, se tiene una vista panorámica no solo de esa maravilla que es el cerro con esa paleta de colores, sino también de todo el pueblo. Además se puede realizar un pequeño trekking o con bicicletas por el Paseo de los Colorados, de 3 km rodeando el todo cerro.

VISTA DEL CERRO DESDE LA PLAZA

Los colores en la roca se debe a los diferentes minerales y sedimentos que lo componen. El verde al cobre (verde), el hierro (rojo), azufre (amarillo), manganeso (violeta), y la luz hace una mezcla a la visión espectacular.  Pero mas allá, el cerro encierra una linda leyenda que dice:

Este pueblito rodeado de majestuosos cerros de múltiples colores muestra una vista inigualable y única, pero según cuentan los lugareños no siempre fue así.
En un principio, los cerros que rodeaban Purmamarca, no tenían los colores que hoy podemos disfrutar con solo levantar la vista.
Por esos tiempos, los adultos no se percataban de que el paisaje que rodeaba al pueblo se presentaba monótono, aburrido y gris. Los niños que habitaban esas tierras preguntaban a sus padres por qué habían elegido ese lugar para vivir. Fueron ellos los que les insistieron a sus padres que “algo había que hacer”.
Así fue que todos los niños decidieron que ellos se encargarían de solucionar “el problema”. Los padres no dieron demasiada importancia a la ocurrencia de los niños, pero ellos reunidos resolvieron que durante las noches iban a subir al cerro que rodeaba al pueblo y colorearlo hasta lograr el marco ideal que ellos tanto querían.
Durante siete noches, noche tras noche, los niños saltaban de sus camas y si bien les decían a sus padres que estaban pintando los cerros, ellos creían que sus hijos estaban jugando con los otros niños.
Una mañana los adultos notaron que en el pueblo no había ni un solo niño, fue entonces cuando decidieron salir a buscarlos muy preocupados pensando que algo grave podría haberles sucedido.
Revisaron por todos lados y no podían hallarlos. Sólo les quedaba un lugar donde buscar: El cerro.
Entonces, reunidos todos cerca de la iglesia levantaron la vista. En ese mismo instante no podían creer lo que veían: el cerro gris ya no era gris, ahora estaba pintado lleno de hermosos colores y alrededor de ellos subían y bajaban corriendo muchas personitas saltando de felicidad.
A partir de ese día, el pueblo luce muy pintoresco y colorido, y todos los años se festeja “el día de los siete colores”. 

Yo estuve solo una tarde y un par de horas por la mañana siguiente. Llegan muchos tours que solo están 2 horas y siguen viaje. Hay algunos que por la tranquilidad se quedan varios días. Así que depende de tu tiempo y de tu itinerario. Guiño

Otro paseo es al Cerro Morado al otro lado del puente y donde también hay varios miradores. El cerro de los siete colores se puede ver también desde el pueblito de Tilcara a unos kilómetros de allí. también Patrimonio de la humanidad.

Mi día continuaba hacia la Cuesta de Lipán y las Salinas grandes. Desde Purmamarca parten los tours y taxis.

OTROS DATOS
  • El clima en esta región, perteneciente a la Quebrada de Humahuaca cuenta con una temperatura media anual es de 13ºC aproximadamente.
  • Los lugareños comen “hojas de coca” para “no apunarse”. Apunarse quiere decir sufrir el mal de altura, que consiste en dolores de cabeza, descomposturas estomacales, etc. Por eso van a observar a casi todos, con una bolsita en la mano, masticando todo el dia, un poco de esta hoja. Para no sufrirlo es recomendable tomar mucha agua y hacer movimientos lentos.
  • La gastronomia tipica son las empanadas, tamales, humitas y ademas la carne de llama preparada en distintas preparaciones.
  • Consultar el calendario festivo ya que a lo largo del año en la zona se realizan celebraciones tipicas, tanto para semana santa, carnaval, y otras festividades locales muy famosas.
  • Para los que andan con carpa a 1 km del pueblo se hay un camping muy completo (con duchas, agua caliente, cocina, etc) que se llama Abuelos Luna y Garcia. Conocí a la dueña del lugar muy amable (como toda la gente del norte de Argentina) que me invitó a pasar el día, pero yo tenia que seguir mi viaje seguramente en una próxima oportunidad.

Written by Lore Pilq

TRAVEL BLOGGER FROM BARILOCHE - ARGENTINA.

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