Este gran complejo termal se encuentra a 67km o dos horas aproximadamete de Quito, Ecuador.
Para llegar desde el centro de la capital, nos tomamos el transporte mas utilizado el “ecovia” (u$s 0,25) hasta la estación de Rio Coca, y de ahi en la terminal que esta enfrente tomamos un bus (u$s 0,35) que iba a Cumbayá, luego a mitad de camino el conductor nos dijo que bajemos y que nos tomaramos otro bus, ya que este, terminaba su recorrido. Al bajar le preguntamos a varias personas y todos nos decian algo diferente, pero gracias a un chico del lugar tomamos el bus en dirección a Baeza (u$s 1,50) ya que pasaba por Papallacta.

 

El paisaje del camino es muy hermoso, y como estaba despejado pude ver de lejos un volcán que, segun el  señor sentado al lado mio, me dijo que era el imponente y nevado Cotopaxi.

Nos bajamos en Papallacta sobre la ruta, pero para llegar a las termas nos tomamos una  de las camionetas que estan ahi en la entrada a u$s1 ya que son unos 3km en camino hacia la montaña. Si queres ir caminando lo podes hacer, pero la verdad que al ver lo que había que subir y después de tantos buses y paradas, lo unico que queriamos era llegar.

Por fin en las termas!!! La entrada nos costo unos u$s 7. Las termas son 9 piscinas termales de distintos tamaños y temperaturas.

Muy lindas, limpias, un ambiente familiar y con las montañas verdes detrás. Ademas se encuentra al lado del rio Papallacta con aguas muy heladas y que vale la pena tirarse y luego volver a entrar a la piscina caliente, para sentir ese contraste. El clima fresco del ambiente acompañaba.

La ubicación de este balneario termal se debe a que se encuentra entre los volcanes Cayambe y Antisana y en la entrada a la selva amazonica.

Las características químicas de las aguas mejoran la motilidad intestinal, son antialergicas, desinflamatorias,  diuréticas  sedantes, etc. y por eso es que son recomendadas para uso terapéutico y especialmente para las personas de la tercera edad, donde esta comprobado sus beneficios para la reactivación de sus capacidades físicas y mentales.

El lugar cuenta con un restaurante baños, duchas, vestidores y guardarropas. Este ultimo servicio hay que abonarlo extra.

Afuera de este gran complejo hay un par de comedores o restaurantes familiares en el que almorzamos. Un menu con bebida incluida nos costó entre u$s 5-6.

Al regreso caminamos los 3 km ya que eran en bajada y ademas era un lindo paisaje de campos verdes.

Esperamos sobre la ruta en un parador, el bus que nos llevó a Quito. El regreso fue por un camino totalmente diferente y demoramos 2 horas y media en llegar a la terminal de Quitumbe que es la terminal del sur, al otro extremo de la ciudad. La verdad es que estuvo bueno el recorrido ya que vinimos bordeando la ciudad desde arriba con hermosa vista panorámica y atardecer. Fue una oportunidad de ver la otra cara, desde los barrios mas carenciados.

Una vez en la terminal nos tomamos el ecovia que nos llevo al centro histórico de la ciudad, disfrutando de un Quito de nocturno y del pan de azúcar iluminado.

Fue una linda forma de terminar nuestro viaje por Ecuador. Al día siguiente volveríamos hacia a frontera con Colombia ya que nuestro vuelo de regreso era desde Bogotá (como era un vuelo comprado en precio promocional no permitía modificaciones de día, ni lugar).

OTROS DATOS:

  • Ademas en el complejo termal hay cabañas para alojamiento, spa, y otros servicios como caminatas son senderos naturales.
  • Duración full day: de 8 am a 8 pm apróx.

Written by Lore Pilq

TRAVEL BLOGGER FROM BARILOCHE – ARGENTINA.

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