Llegamos a Villa de Leyva despues de tomar muchas combinaciones en transmilenio hasta la terminal de transporte de Bogotá, Colombia, y de hacer escala en un pueblito y tomar otro transporte. Me perdi cuanto tiempo tardamos, creo que como 6 horas (con esperas incluidas) o unos 177km, pero el paisaje era todo verde asi que lo disfruté.

 

Uno de los mas lindos pueblitos que vi, me sentia en el libro de Gabriel Garcia Marquez, “el amor en  los tiempos del colera”. Las calles empedradas, casas blancas con techos de tejas naranjas, llegamos a la plaza principal, con su iglesia, barcitos alrededor con la gente sentada, todo muy tranquilo, dia de sol. Perfecto!!

Encontramos un hostel a 1 cuadra de la plaza principal enfrente a otra linda plaza con muchas palmeras. El nombre del hostel no lo recuerdo pero era muy hermoso, economico, colonial y los dueños muy amables.

Este pueblo es muy turistico, te ofrecen muchas excursiones, todo relacionado con actividades de la naturaleza y al aire libre (caminatas, cabalgatas, etc).

Recorrimos sus calles empedradas y sus tiendas de artesanias. Todo con mucha tranquilidad es un lugar ideal para relajarse. Por la noche, fuimos a un barcito de rock enfrente a la plaza y hasta disfrutamos de un casamiento con carruaje y todo.

El segundo día, desayunamos en una panadería y nos fuimos caminando hacia los Pozos Azules que estan a 4km del pueblo. No había ningún bus que te llevara, todo era con excursión o con auto propio. Quisimos hacer dedo pero nadie nos llevo, era un día de mucho calor, igual fue un lindo paseo.

Al llegar te cobran una entrada. Son 4 espejos de agua color verde, hermosos y unicos, en medio de un paisaje tipo mediterraneo, de lejos se podían ver las colinas cultivadas y casas con techos naranjas. Me sentia en la Toscana Italiana.

Conocimos a un grupo de señoras colombianas muy paquetas ellas (paquetas quiere decir elegantes) que nos regalaron una granadilla, que es una fruta tipica. La verdad no tenia un aspecto muy apetecible, se parte a la mitad y se ven todas sus semillas que estan en una especie de gelatina color blanco, casi no tiene sabor o un poco dulce tal vez, ah! y no se mastica se traga. Para ser la primera vez que lo probaba estuvo bien, y ademas tenia que comerlo todo porque las señoras estaban mirando y me daba cosa, despreciarle su fruta. A mi amiga no le gusto y lo tiró por ahi. 😛

Luego, las señoras que andaban en auto, se ofrecieron a llevarnos y la verdad se lo agradecimos muchisimo por hacia mucho calor.

Nos llevaron a que conozcamos El fosil que tambien es muy turistico, en realidad es un fosil de un dinosaurio, pero como habia que pagar no entramos (eran unos 3 dolares).

Después nos llevaron a El infiernito que es un antiguo observatorio astronómico, es el “San Agustin” chiquito segun nos dijeron. Son piedras colocadas en forma vertical, tenian forma de pene, porque decian que tambien era para la fertilidad. No habían otros visitantes asi que, el señor muy amable, nos cobró tarifa de estudiantes a pesar de no tener la credencial o papel de estudiante, ya que no lo teniamos a mano. Recorres todo en 20 minutos, es un lindo sitio arqueologico. Lo malo es que no hay un guia que te explique, tenias que comprar una guia escrita.

Al regreso volvimos caminando, queriamos ver la casa de terracota o de barro, que tambien era un atractivo turistico pero no sabiamos donde estabamos, creo que a 5km del pueblo, pero nos agarro un terrible aguacero y volvimos al pueblo haciendo dedo.

Las tardes oscurecen a las 18hs y ademas en la epoca de fuimos Abril es epoca de lluvias.

Al dia siguiente ya partimos hacia San Gil. No hay servicio directo hay que hacer combinacion en un Tunja. Recomendacion: Informarse en el lugar.

Written by Lore Pilq

TRAVEL BLOGGER FROM BARILOCHE - ARGENTINA.

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